viernes 25 de abril de 2008

UTOPIA DIGITAL

Kamal se encontraba en mitad del pasillo. Delante de él un muro enorme impedía su entrada al edificio. Examinó la pared de ladrillos naranjas, pasando la mano suavemente, acariciando la superficie. Con los ojos cerrados, al poco tiempo se detuvo. Agachó la cabeza y abrió los párpados. Un pequeño agujero aparecía entre ladrillo y ladrillo, en mitad del cemento. El hombre se puso firme, respiró hondo y concentró su mente en una sola idea.

Atravesar el agujero, pensó.

Su cuerpo se inclinó hacia delante, transformándose en un hilo oscuro. Poco a poco todo su cuerpo fue pasando al otro lado del muro, como si fuera un reloj de arena. A los pocos segundos ya estaba su estructura restablecida. Caminó hacia el siguiente pasillo. Un nuevo muro bajaba para cerrarle el paso.

Kamal alzó la mano derecha. Al mirarla fijamente, la extremidad se convirtió en una pala. El intruso empezó a cavar a velocidad sobrehumana. A los pocos segundos atravesaba de rodillas un túnel que lo condujo al otro lado de la pared. Se puso en pie, su mano volvió a la normalidad y llegó hasta una puerta enorme. El vigilante lo miraba fijamente, iba armado con una ametralladora de gran calibre y en su hombro portaba una placa que rezaba: NORTON. El guardia de seguridad le apuntó de inmediato.

Kamal tenía aspecto de guerrero asiático vestido de negro. Con un solo pensamiento transformó su indumentaria en la de un funcionario del banco. La aptitud del guardia cambio radicalmente, y después de saludar amablemente, le abrió la puerta con reverencia.

El intruso accedió fácilmente a todas las cuentas multimillonarias, mediante un panel virtual, seleccionó todas las cifras y pulsó la tecla suprimir. Todos los importes quedaron a 0.

Al salir se despidió del guardia que le devolvió el saludo con una sonrisa. Fuera del edificio le esperaban tres personas. Una mujer, otro hombre de su misma edad, y un niño. Los cuatro se subieron en distintos coches y se alejaron del lugar.

Egópolis, sistema operativo central de la macrored. En el edificio gubernamental, el presidente y sus consejeros se reunían con urgencia.

- ¡Otra vez! - rugió Henry Blasingame desde su asiento de cuero negro -. Es la tercera vez en una semana.

- Lo más grabe no son los daños que causan, sino que tiran por los suelos nuestra reputación, estamos perdiendo clientes por todo el mundo.

- Y usted, Cardigam, como consejero principal no consigue detenerlos, su incompetencia nos llevará a la ruina.

- Lo siento señor presidente, pero creo haber hallado un programa que puede ayudarnos, colaboró en el pasado con el FBI para atrapar a los hackers más peligrosos.

- ¿De quien se trata?

Las enormes puertas de la sala de reuniones se abrieron. Un hombre de ojos rasgados entró y se colocó delante de la mesa.

- Le presento al programa Shimomura - anunció Cardigam mientras el asiático hacía una reverencia -. Es el programa más avanzado que existe en la lucha contra la piratería. Señor presidente usted sólo tiene que dar la orden de ejecución y comenzará su tarea.

- Activación inmediata - concluyó Henry.

Los vehículos circularon por los barrios bajos de la ciudad. Transitaban como expertos a gran velocidad por rutas poco conocidas. Siempre evitaban las grandes avenidas como Google, Yahoo, Alta vista y MSN. Llegaron a un local clandestino, un bar de carretera llamado “ La Web del Padre “. Estacionaron y entraron caminando hasta la barra del bar.

- ¿Qué tal ha ido?

- Bien Padre, como siempre - respondió Zoe.

- Hoy quiero presentaros a un nuevo miembro - anunció el anciano que vestía ropas de vaquero -. Saludad a Novato, un programa nuevo que acabo de crear.

Encima de la barra se formó una imagen a cuadros, un gráfico estructural en 3D. La imagen fue adquiriendo cuerpo hasta formar un adolescente de dieciocho años. El personaje saludó y saltó vertiginosamente por el aire hasta caer al suelo con la agilidad de un gimnasta olímpico. Kamal, la mujer Zoe, Roy y el ninño Eryx al que todos llamaban “ Gosu “, una palabra coreana que hacía referencia al mejor usuario en los videojuegos, devolvieron el saludo al recién creado.

- Roy, si eres tan amable transmite los datos básicos para que se vaya enterando de quien es, donde está y cual es su objetivo - pidió Padre.

- No hay problema - respondió Roy y se situó delante del muchacho -. Novato, eres un programa pirata, al igual que nosotros cuatro, estamos en un mundo virtual, que llamamos macrored, es lo que antiguamente llamaban internet. Casi toda la red está dominada y monopolizada por un sistema operativo llamado Egópolis, dicho sistema está creado por las grandes potencias mundiales en la realidad. Nosotros intentamos destruir este sistema.

- ¿Porqué? - inquirió Novato.

- Verás, Egópolis es el reflejo del egoísmo humano en la realidad. Todo usuario que quiera utilizar la macrored, debe pagar un precio excesivo, abusivo, esto sólo de entrada, después para utilizar el sin fin de actividades dentro de esta realidad virtual, debe volver a pagar cantidades indignantes. La estafa y el engaño, las Web inmorales y las tomaduras de pelo están a la orden del día.

- Si los usuarios sufren tantos percances, ¿porqué usan la macrored?

- Hoy en día todo funciona desde aquí, los humanos se han vuelto tecnodependientes, viven, trabajan, se comunican y se relacionan a través de la red. Egópolis, consciente de la obligación de las personas en convertirse en usuarios, los tiraniza y explota.

- ¿Si somos programas que es Padre? - preguntó Novato y miró hacia el anciano.

- Ya contesto yo Roy - interrumpió Padre -. Soy un programador, un humano que entra en este mundo gracias a la realidad digital, para ti soy una persona virtual.

- Así que en este mundo hay dos tipos de seres, ¿los programas y las personas virtuales?

- Exactamente, yo escribí los códigos de vosotros cinco, pero hay infinidad de programas y PV, algunos PV son programadores y otros, la mayoría, usuarios.

- ¿Egópolis está formada por personas virtuales?

- Digamos que los que mandan son PV programadores, y tienen una infinidad de programas a su servicio, que controlan a millones de usuarios. La personalidad virtual erigida en jefe se llama presidente Henry Blasingame. Es un cybertirano cuya avaricia no tiene límites, cada día se agrega más y mas sistemas y usuarios. Los humanos en la realidad están dominados por esta forma de parasitismo social.

- ¿Pero cómo se destruye un sistema operativo tan poderoso?

- Creemos que ofreciendo una alternativa más generosa a los usuarios, una macrored libre llamada Utopía, donde los usuarios no tengan que pagar altos precios, dónde la red sólo sea un medio de comunicación, progreso y ocio, no un sustituto artificial de la vida real. Un lugar donde el comercio sería libre e igual para todos, donde no existirían empresas ni actividades ilegales e inmorales que dañan nuestro mundo, tanto el virtual como el real. Un lugar donde la justicia, la libertad y los derechos humanos no sean solo palabras.

- ¿Porqué no construís ese lugar?

- Egópolis no lo permite - intervino Zoe -, tiene dominio en toda la red, cualquier intento es borrado al poco tiempo, sólo destruyendo el núcleo Egópolis se vendría abajo. Entonces tendríamos tiempo de darnos a conocer al mundo, los usuarios optarían por un sistema más generoso y abandonarían sus registros en el imperio del egoísmo.

- ¿Qué es el núcleo?

- Es el corazón de Egópolis, el sistema central de la ciudad, una enorme extensión de computadoras interconectadas - explicó Roy mientras encendía un cigarro -. En el núcleo están todos las calves de acceso del sistema, si cayera en nuestras manos tendríamos acceso ilimitado, podríamos borrar todos los programas al servicio de Egópolis o cambiar sus instrucciones, y ésta sería totalmente destruida.

- ¿Dónde está el núcleo?

- Localización desconocida, pero por fuerza tiene que estar dentro del sistema de Egópolis.

En mitad de la ciudad se levantaba un edificio piramidal de color plateado. Era el centro de seguridad del SO. Shimomura había sido puesto al mando esa misma mañana. Pronto actualizó su base de datos y cotejó con el centro un plan de búsqueda y destrucción. En la sala de mandos se reunió con los jefes de departamento. Allí estaban los programas Hoover del FBI, el general Hayden de la CIA, el presidente Verdugo de la cyberinterpol y el secretario de defensa de los USA, Robert Gates.

- Señores programas de seguridad, para solucionar el problema debemos entender el problema - explicó Shimomura desde su púlpito -. No nos enfrentamos a un cracker normal, este rompedor de sistemas no busca fines lucrativos, ni tiene fines materiales. Por eso es el más peligroso. Su objetivo es la destrucción de Egópolis atacando su credibilidad, intenta provocar una especie de revolución de usuarios. Nuestros programas son ineficaces contra él, nuestra forma de pensar.

- ¿Y que propone? - inquirió Hoover.

- Reiniciar nuestra forma de actuar. Debemos combatir un programa malicioso con otro programa malicioso.

En mitad de la sala se formó una imagen holográfica, que luego pasó a solidificarse hasta convertirse en un cuerpo tangible. El programa enviado o aparecido, fue reconocido por todos los presentes, que dieron voces de alarma al instante. Veinte agentes de seguridad rodearon con sus armas al recién formado. Aquel personaje tenía un aspecto siniestro, como un robot vestido con ropas deterioradas de monje. Su rostro metálico dejaba entrever dos ojos rojos rasgados. Era el temido virus, Blaster.

- ¡Cálmense todos! - exigió Shimomura levantando las manos.

- ¿Pero está loco o le falta un chip? - protestó Hayden.

- No hay motivo para la alarma, Blaster ha sido reprogramado, ahora es un agente de elite del sistema. Nada como el mejor programa malware para moverse y destruir a nuestro enemigo en su propio terreno, en los barrios bajos del sistema. Además he potenciado su operatividad en combate y sus habilidades al máximo; puede multiplicarse, regenerarse, camuflarse y borrar cualquier programa o fichero ajeno al sistema. Ningún programa puede destruirlo. Es el líder de nuestra fuerza de elite, un comando formado por él mismo, sus descendientes Nachi y Sobig, su primo Sasser y sus dos compañeros Chernobyl y Mydoom. Es un metamórfico imparable.

El consejo de seguridad permaneció en silencio. En sus pétreos rostros reflejaron aparente satisfacción.

En la web del Padre, los programas terminaban de intercambiar datos y se retiraban a sus ficheros. Novato y Gosu practicaban en un saco de boxeo las habilidades de combate para juegos en red. Padre actualizaba las instrucciones de Kamal cuando la alarma de correo entrante se activó. Una puerta del local se abrió, apareció un vehículo que portaba el icono

de un sobre dibujado en los costados.

- Ya me ocupo yo - anticipó Zoe y caminó hasta el vehículo, abrió la compuerta trasera. Vio un montón de sacos llenos de cartas y empezó a inspeccionar las sacas.

Gosu sostenía una pierna alzada, indicando a Novato cual era la mejor manera de golpear.

- Así que tu eres uno de los mejores programas de lucha del mundo, ¿y dices que no eres el campeón?

¿cómo es posible?

- Verás novato, un programa como nosotros puede estar muy bien diseñado, pero nuestras limitaciones están en el diseño, haremos lo que nos ordenen, por así decirlo. En cambio un jugador PV, aunque al principio sea torpe, con el tiempo desarrollará su experiencia como jugador, no tiene las limitaciones de las instrucciones, un PV puede ser imprevisible, hacer algo inesperado, tiene libertad creativa. Un PV tiene alternativas múltiples, casi ilimitadas, como es la imaginación humana.

- ¿Imaginación?

- Un tal Albert Einstein dijo una vez, “ la imaginación es más importante que el conocimiento “ el conocimiento es limitado, la imaginación no.

- Me faltan datos para entender - respondió Novato.

- Fíjate - indicó Gosu y pegó un puñetazo en el saco -. Los programas hacemos esto porque alguien escribió la orden para que así sucediera. Siempre daremos el golpe de la misma manera. Pero un PV no, puede elegir dar el golpe más arriba o más abajo, o no darlo, tiene más opciones y libertad para ejecutar ordenes, ya que un PV es un programa y su propio programador al mismo tiempo.

- Comprendo - asintió Novato -. Un PV conoce nuestros movimientos, y pude ejecutar otros que no podemos nosotros, tiene ilimitadas formas de golpearnos.

- Correcto, veo que tu IA empieza a funcionar en un nivel óptimo.

- ¿Quién es el campeón mundial de los juegos?

- El gran gosu de todos los sistemas es un jugador legendario llamado Liberatus, cuenta la leyenda en wikipedia que es un niño parapléjico que ha encontrado su liberación en el mundo virtual. Se sabe poco de su vida real, pero desde que adquirió el nivel máximo de maestro supremo, no conoce la derrota. Ningún programa o PV ha conseguido arrebatarle el título en los cinco años que lleva jugando.

- Hablas de él con admiración.

- Tuve el honor de pelear con él hace dos años, no llegué al segundo round, pero en mi base de datos quedó la estadística histórica. No sólo es famoso por ser un campeón mundial, también posee el afecto de casi todos los usuarios del mundo al defender sus derechos ante los atropellos de la capital. Simpatiza con los piratas pero nunca han podido probar nada, se dice que algunos adversarios han sido programados o enviados por la propia Egópolis, para tratar de humillarlo, pero nunca han conseguido nada, y si atentaran contra él directamente se ganarían una antipatía mundial.

Zoe sacó uno de los sobres que traían noticias e información de arte.

- Padre, no sabía que te gustara el cine de terror, tienes un boletín de Aullidos.com.

- ¿Cómo? - preguntó Padre girándose hacia la furgoneta -. Y no me gusta, será un spam puñetero, creía que te encargarías de eso, estoy harto de spams …

- Un momento, el código está cambiando …

Antes de que pudiera saber lo que pasaba, el sobre que sujetaba Zoe cambió de forma, se transformó en un robot de dos metros. Agarró al bello programa del cuello y lo torció al instante. Zoe murió, fue borrada al momento.

Todo sucedió muy rápido. Kamal desenfundó su katana, y apoyado por Roy y Gosu se enzarzaron en una pela monumental. Los programas se marcharon al instante y las mesas y las sillas se partieron, desapareciendo en el fragor de la pelea. Padre agarró a Novato de un brazo y salieron por la puerta de servicio. Aquel virus no tardaría en encontrarlos, corrieron escaleras arriba y abajo, y llegaron agotados a una pista de baloncesto abandonada. El viejo pirata hizo una replica de Novato y le ordenó ocultarse dos semanas, luego recibiría instrucciones.

Blaster irrumpió en la cancha unos segundos después. Roy, Kamal y Gosu habían sido suprimidos. Aquel programa debía de ser muy poderoso, sorprendió a Padre intentando ayudar a escapar al original de Novato. Alzando su brazo derecho disparó un misil que volatilizó a Novato al instante.

- Queda arrestado por violar el código 567 del sistema judicial de navegación por la red.

- Y que tú me lo digas - dijo con chanza Padre, se quitó el abrigo y desplegó un formidable bastón de acero extensible -. Has borrado fácilmente a mis hijos, pero vas a salir escarmentado contra un PV que es un experimentado cracker con malos humos. Tardé meses en formarlos.

Antes de que Blaster pudiera reaccionar, el bastón se alargó varios metros hasta golpearle en la cabeza. El gigantón cayó de espaldas provocando un sonido atronador y abriendo varias grietas en el suelo. El anciano se impulsó con su bastón, descendió como un ágil atleta y golpeó el cuello hasta partirlo. La cabeza de Blaster salió disparada.

- Maldita chatarra - exclamó Padre y escupió en el cuerpo de metal.

El viejo programador se dio la vuelta para ir en busca de la copia oculta de Novato. Fue en ese momento cuando sintió un temblor en el brazo, que le obligó a soltar su arma. Vio como su propio código se alteraba. Un mensaje de texto con letras en 3D apareció en mitad del aire. SU CUENTA HA SIDO CANCELADA.

Sin comprender, el PV de Padre fue expulsado de la red. El programa Padre, desprovisto de su alma era un mero código veterano con las limitaciones típicas de los programas. Blaster se regeneró, se reconstruyó así mismo al instante. El combate continuó unos minutos, en los cuales el programa Padre recibió golpes por todas partes. Cayó al suelo sangrando por abundantes heridas.

- Todavía no computas lo que acaba de suceder ¿verdad? - dijo Blaster con una sonrisa fría -. Mientras el viejo se entretenía conmigo, los agentes del FBI del mundo exterior, desconectaron su cuenta, ocupado en librar una batalla dentro de la red, bajó su guardia en la realidad humana.

- El no morirá nuca, es un programador, ¡larga vida a la utopía digital! - gritó el programa carcasa alzando el puño.

- Tienes razón, él no morirá, será encerrado de por vida en una prisión federal y tú … - puso su enorme pie metálico encima de la cabeza del anciano -, no correrás tanta fortuna, serás formateado a bajo nivel, de cluster en cluster. No quedará nada.

El grito resonante de pánico quedó cortado cuando Blaster aplastó su cabeza. Novato escondido en un fichero secreto tuvo que taparse la boca, mientras sus lágrimas se resbalan por sus mejillas. Blaster escaneo la web, y sin hallar rastro, borró la página, el índex del servidor y todos sus contactos. Nadie más sabría de aquel dominio.

Open Sourcers

Pasaron las horas, los días y las semanas. El pequeño programa compiló sus propios datos para encontrar una solución. Él era el hijo del padre, la continuación de la obra de su progenitor. Su objetivo era destruir el imperio del egoísmo y fundar Utopía. El análisis de sus directrices almacenadas en su memoria, fue sencillo. La siguiente operación era más complicada. Un auténtico reto para un programa novel.

¿Cómo conseguir el objetivo?

Pasaron más horas, días, semanas, sin poder procesar la solución. Novato tenía un error de base, su falta de datos, su falta de información. Llegó a la conclusión de que precisaba almacenar datos para llegar a comprender su realidad, las búsqueda de la solución. Ya no podía acudir a los antiguos PV simpatizantes de su padre. Sus direcciones, sus rastros habían sido borrados. Tampoco podía entrar en Egópolis, el sistema terminaría con él fácilmente. Tendría que moverse, acceder a una red poco transitada. Contactar con piratas, exponerse a los virus. Su existencia pendía de un byte.

Salió lentamente del alcantarillado. Caminó por la primera calle que vio delante de él. Los programas caminaban pesadamente, mientras los usuarios expertos se movían velozmente por las autopistas en sus veloces coches. El ajetreo no era muy intenso, pero le aturdía, en cada esquina podía desaparecer.

Se tomó unos segundos de descanso, apoyado en la pared. Nadie le prestaba atención. Fue un zumbido en el cielo lo que llamó su atención. Eran programas araña, o también conocidos como robots buscadores. Se escondió detrás de un contenedor. Pasaron una docena de ellos. Sin verlo. Pero unos ojos rojos surgieron en la oscuridad, detrás de Novato. Se trataba de un viejo virus, un residente parasitario de archivos COM y EXE, era Dark Avenger, creado en 1988. Llevaba décadas sin alimentarse, sin infectar a nadie, ningún programa había sido tan vulnerable para caer bajo su código. Pero este recién nacido, era una perita en dulce. Poco a poco fue extendiendo sus brazos largos y pálidos, salidos de su capa envueltos en niebla negra.

Novato sintió una ligera brisa, al darse la vuelta vio horrorizado al terrorífico programa, su grito electrónico no pasó desapercibido, pero nadie entró en el callejón.

- No tengas miedo pequeño muchacho … se como yo, se otro yo … - dijo Dark Avenger mientras agarraba con fuerza a su presa -. Pronto no recordaras tus temores …

Los ojos de Novato estaban completamente abiertos, impotente. Dark Avenger soltó a su presa, se retiró entre temblores, retorciéndose. Gritaba de dolor mientras veía con sus propios ojos como su cuerpo se desintegraba. Miró por encima del muchacho. Novato giró su cabeza consternado. Vio a un hombre vestido de guerrero medieval, guardando su espada con maestría. A su lado surgieron otros tres personajes, cada uno con una armadura diferente.

- Tranquilo, somos aliados de tu padre, soy el caballero Gailen - anunció y apuntó a los demás -. Son los caballeros Yorsh, Dark Knight y Wachoneim. Somos junto a tu padre, los fundadores de Utopía, se nos conoce como los Open Sources, programas creados por usuarios que buscan el bien común mejorando nuestro mundo virtual, y no perseguimos fines lucrativos y avariciosos, creemos e unos precios asequibles y no abusivos. Creemos que todo usuario debe ser tratado como una persona y no como una cifra.

- ¿Cómo es que no vinisteis antes? ¡mi padre fue asesinado!

Los cuatro permanecieron en silencio, sorprendidos. El caballero con puños azules se adelantó, se arrodilló.

- Lo sentimos muchacho, no hemos sabido nada hasta hace poco. Perdimos el contacto con él, ya pasó varias veces. Pensamos que se ocultaba de los rastreos del sistema, como hizo en el pasado. Luego nos llegaron datos inconexos, rumores, empezamos a buscar sin descanso, durante semanas, cualquier rastro de Padre, hemos encontrado la huella de su código en ti. Es un milagro que hallamos llegado en el último segundo. Cuéntanos, ¿qué pasó exactamente?

- Blaster mató a mi padre, y a mis hermanos, a los cuatro - narró Novato y empezó a sollozar -, incluso, incluso mató a mi yo original, delante de mis narices. Padre me salvó la vida al copiarme y esconderme en un fichero oculto.

- ¿Blaster? - inquirió Gailen mirando a sus compañeros -, es imposible, ningún virus puede destruir a un programador maestro, además ¿qué hace el sistema utilizando un programa malicioso?

- Blaster ahora ha sido reprogramado, reconvertido en agente del sistema, Padre murió porque arrancaron su alma desde la realidad humana, rompieron la conexión entre programador y programa. Dijo que Padre ya no volverá.

- Esto es muy grabe, hemos perdido al programador maestro, sin él no hay Utopía, era el ingeniero principal. Egópolis no se detiene ante nada, incluso utiliza a sus propios enemigos, viola su código 345 de navegación por la red.

- Lo sabemos, Dark, ahora tenemos que reprogramarnos.

- Pero ¿qué hacemos? - preguntó Wachoneim.

- Rápido, pásame el link hacia Utopía - ordenó Gailen extendiendo la mano -, tenemos que volver a la ciudad de inmediato.

Utopía

Cuando pulsaron la dirección, aparecieron al instante en la página. La ciudad apenas levantada, no tenía un solo edificio en pie, ni los que habían conseguido terminarse. El lugar había sido arrasado. Los caballeros llenos de cólera, descendieron corriendo desde la colina que circundaba la muralla. Ya no había muralla, los habitantes, en su mayoría obreros, habían sido borrados o permanecían inútiles por el suelo.

Mientras Yorsh golpeaba el viento con su espada y gritaba de pura rabia, Gailen se acercó a uno de los programas moribundos.

- ¡Por el programador Padre! ¿qué ha sucedido?

- Señor Gailen, señor Yorsh, lo siento … llegaron sin avisar, un ejército como no había visto nunca, eran miles, portaban estandartes de Egópolis, no pudimos resistir, no pudimos escapar.

- ¿Y los demás caballeros?, ¡había cientos vigilando la ciudad!

- Lucharon y cayeron, fueron suprimidos o hechos prisioneros … - dijo y empezó a desintegrarse entre las manos de Gailen.

- Esto tiene que ser un jocker, una broma pesada - dijo con tristeza Dark -, el poder de Egópolis tiene que ser inmenso para destruir sin más la obra de Padre, y al propio creador. ¿Qué vamos a hacer?

Nadie contestó, los programas tenían limitaciones. Obedecían sin más, no tenían capacidad de ir más allá. Sólo les quedaba actuar con lógica matemática. Sólo el último y más elaborado programa del anciano podía plantearse el paso siguiente.

- Tenemos que destruir Egópolis.

- Pequeño, no te ofendas, pero hemos perdido a nuestro ejército, la ciudad, y al propio creador. No tenemos ninguna posibilidad, haz tu mismo los cálculos, el resultado es la impotencia.

- Caballero Wachoneim, comprendo tu diagnóstico negativo, es totalmente certero. Por eso debemos encontrar a un nuevo programador, más aliados. Es nuestra misión, para esto fuimos programados. Se que llevo poco tiempo en este mundo virtual, pero mi IA se ha potenciado con cada dato nuevo que he adquirido, cada vez, veo más claro nuestro objetivo, la razón de nuestra existencia. Siento en mi, como se activan los nuevos códigos, los nuevos cálculos y habilidades, Padre me creó a partir de su memoria RAM, de sus conocimientos, y el conocimiento es poder. Se que estamos al borde del abismo, pero aún no hemos caído, Egópolis pese a su empeño no lo ha conseguido, seguimos aquí.

- Si lo que tratas de decirnos es que tienes un plan mejor que la marginación eterna, te escuchamos - dijo Gailen y desenvainó la espada -, pero antes debemos armarte caballero, arrodíllate.

Novato accedió, clavó las rodillas en la tierra e inclinó la cabeza.

- Yo sir Gailen de Utopía, delante de mis tres hermanos, bautizo al hijo del padre como Rom, reconocido por tu gallardía y pureza. Eres quizás la encarnación caballeresca de Jesús, el hijo del creador, Rom son las siglas de read-only memory, que significa "memoria de sólo lectura": una memoria destinada a ser leída y no destructible, que no se puede escribir sobre ella y que conserva intacta la información almacenada de nuestro sagrado creador. Levántate Rom, rey de Utopía, y háblanos.

Los cuatro caballeros pusieron una rodilla en el suelo y esperaron el mensaje del programa profeta. Novato, ahora Rom, se puso en pie, consternado, y dijo con serenidad:

- Una misión será vuestro cometido, buscar aliados para la causa, no importan los peligros y lugares que tengáis que visitar, buscar la ayuda de los marginados, los expulsados, los piratas, los crackers, los usuarios descontentos, los programas esclavizados, vuestros camaradas open saurces encarcelados, a los PV hastiados de tanto dominio, a todo aquel que sueñe con la caída de Egópolis y ame un mundo mejor, armar una cruzada contra la ciudad impía, registrarlos, agregarlos, abonarlos a la web de Utopía, darme un ejército y yo os conseguiré un líder, un guerrero como no haya visto jamás este mundo virtual.

- Por nuestro rey, por nuestro creador, por nuestra Utopía - gritó Yorsh y alzaron las espadas -. ¡Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo!

Los cinco caballeros partieron hacia distintos links, mientras el desierto enterraba lo que quedaba de la ciudadela, del viejo sueño de un hombre libre.